domingo, 22 de diciembre de 2019
El País Vasco y la bomba que no explotó
Cuenta la leyenda urbana que en un pueblo de el País Vasco hubo una bomba que llegó a tierra pero nunca estalló. En 1937, como parte de la ayuda que le brindó Hitler a Franco para vencer al bando de los republicanos, socialistas y anarquistas durante la Guerra Civil Española, el temible equipo de aviación alemán llamado “Lutwaffe” bombardeo varias ciudades españolas.

Una día de primavera, por la mañana, Julen se cansó del detalle del paisaje que arruinaba la plaza. Buscó herramientas, pidió ayuda que no encontró, y se decidió a desarmar y quitar el artefacto. Las primeras horas trabajó solo, ante la mirada lejana de sus coterráneos. Para el medio día ya contaba con la ayuda de sus amigos, pues si de algo hay que morir, que sea junto a los amigos. Para la media tarde todo el pueblo estaba en la plaza, expectante y colaborando como pudiera.

Claramente no era en vasco, en castellano, ni en ingles. Era aparentemente alemán. En el pueblo, había una sola persona que podía llegar a descifrar la escritura: Mirenchu, quien de pequeña, por el trabajo de su padre había estado algunos años en Hamburgo. Mirenchu naturalmente estaba en la plaza. Fue solicitada y tomo el papel. Se tomó algunos segundos, que no fueron más de medio minuto. Ordenó en su mente las palabras, la gramática, y para cortar con el suspenso dijo mirando a todos sus vecinos (que al mismo tiempo la miraban en silencio): “Salud. De un obrero alemán que no mata trabajadores.”
Nadie se movió de la plaza las siguientes horas. Discutieron, hicieron conjeturas, e interpretaron de mil maneras el manuscrito. Finalmente, antes de la media noche, por unanimidad el pueblo decidió que la bomba no se iría, incluso, volvería a su lugar. A partir de ese momento la bomba en la plaza comenzó a simbolizar la resistencia, el fin del miedo, y el poder de un pueblo con conciencia de clase. Todo ello como regalo de un obrero alemán, que en medio de la dictadura nazi se jugó la piel, y dejó claro que ni el miedo, ni el régimen lo iban a poder hacer matar trabajadores.
Fuente: www.taringa.net
sábado, 21 de diciembre de 2019
miércoles, 18 de diciembre de 2019
lunes, 16 de diciembre de 2019
JUAN CARLOS I, de PRÍNCIPE de FRANCO a REY de ESPAÑA (1969 - 2019)
Don Juan, padre del rey Juan Carlos, quería ser el sucesor de Franco, por eso, cuando se enteró de que sería su hijo no se lo tomó nada bien. Un exmiembro de su equipo desvela su reacción en este Documental.
El Príncipe Juan Carlos fue educado en la doctrina del régimen. Y Franco tuvo que convertir en popular al hombre que representaba a una Corona ignorada desde hacía cuatro décadas.
¿Cómo lo consiguieron? ¿Qué vio el dictador en aquel joven? ¿Por qué el jefe de las Fuerzas Armadas dejó atrás los valores del franquismo a los que había jurado lealtad?
La propaganda franquista se esforzó por vender una educación del rey Juan Carlos bajo su régimen, pero la realidad era distinta. Antes estuvo en Italia y posteriormente internado en un colegio de Suiza.
El periodista Fernando Ónega asegura que "Franco siempre tuvo claro que su sucesor sería Juan Carlos de Borbón y que él sería el continuador de su obra".
Cuando aún era príncipe, Juan Carlos I viajó por muchos pueblos de España poniendo medallas y repartiendo llaves de viviendas. Muchos aún conservan esas casas y siguen sintiéndose juancarlistas.
Por su parte, Adolfo Suárez fue una de las claves de que la idea de que un desconocido rey Juan Carlos se convirtiera en rey de España fuera calando en los hogares españoles.
domingo, 15 de diciembre de 2019
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