lunes, 4 de marzo de 2019

Contra los "narcopisos" (protocolo)



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Extracto:

(...)

          1. Lo más importante es no enfrentarse a los traficantes bajo ninguna circunstancia. 

          2. Llamar al 112 (emergencias) o al 092 (Guàrdia Urbana) 

          3. Localizar al propietario del piso/local desde el que se trafica, ponerle al corriente de la situación y exigirle que denuncie la actividad del tráfico de drogas.

          4. Reunir al mayor número posible de vecin@s, del mismo bloque o de la zona 
afectada para crear un escrito detallando la situación y ponerse en contacto con los 
grupos que se organizan ante esta problemática mediante el email (...) nuestras plataformas se pondrán en contacto con el departamento de (...) realizando un 
informe con la información aportada, así agilizar la denuncia.

          5. En el caso de encontraros con jeringuillas podéis llamar a Educadors de carrer de Salut (722 56 06 00) para su recogida. 

          6. El apoyo, la organización y la solidaridad vecinal es fundamental para poder llevar mejor la situación, Lo más importante es no enfrentarse a los traficantes bajo ninguna circunstancia. 


(...)


Comunicado:

En el Raval hemos ganado la batalla por el respeto

Se han frenado las amenazas a vecinos y los destrozos en las escaleras. Los
“narcopisos”, tal como los conocemos, han cambiado. Pero la venta y consumo de
drogas continúa de otra manera y ya es hora de ocuparse de otros aspectos del
problema: los consumidores, la legislación sobre drogas y la legislación sobre
viviendas vacías.

En los últimos meses, en el barrio del Raval, se notan los cambios en el problema de los
“narcopisos”. La mayoría de los traficantes han aprendido que no tienen impunidad para
instalarse en un edificio y montar ahí su negocio amenazando a vecinos y vecinas, usando
los pisos para la venta, el consumo y la pernoctación, todo a la vez, y despreocupándose
del peligro que generan con sus peleas.

Han aprendido que, si hacen eso, los vecinos y vecinas (sobre todo vecinas) sabemos
unirnos y apoyarnos para obstaculizar su negocio, controlar sus movimientos, denunciar sus actividades y, si es necesario, ocupar su “local de negocios” mediante gente que sí lo
necesita para vivir y no molesta al vecindario. Ha costado algunos años y muchos
esfuerzos, sufrimientos y miedos de muchas personas que no se han rendido ante las
amenazas ni ante la poca atención de la policía, los jueces y los políticos.

Hemos tardado en lograrlo, pero hace poco más de un año conseguimos que el
Ayuntamiento de Barcelona pusiera en marcha sus recursos y los reforzara: Guardia
Urbana, Servicios Sociales y gestiones políticas con otras instituciones para ayudarnos en
la batalla.

Después de muchas reuniones, donde los colectivos del barrio aportábamos nuestro trabajo de vigilancia, esas gestiones dieron su fruto y la Generalitat, por fin, “enfocó” a los Mossos d’Esquadra hacia nuestro barrio. Consiguieron realizar lo que se ha llamado “operación Bacar” o “macroredada”, cerrando una veintena de “narcopisos” y deteniendo a unas 50 personas.

En un comunicado de los Mossos d’Esquadra, recogido por muchos medios de
comunicación, se da por extinguido el fenómeno de los “narcopisos”. Entendemos que los Mossos necesiten destacar su trabajo, pero los vecinos y vecinas no podemos sentirnos satisfechas aún. Ahora falta que las tres administraciones se esfuercen más en abordar las consecuencias:

      - Que el Ayuntamiento y la Generalitat pongan más recursos para atender a los consumidores, para que no consuman en plena calle y a cualquier hora.
      - Que la Generalitat y el Estado legislen de otra manera para evitar la proliferación de pisos y locales vacíos y abandonados, la mayoría en manos de fondos especulativos.
      - Que la Generalitat y el Estado legislen de otra manera para que el derecho constitucional a la vivienda se cumpla en la realidad.
      - Que el Estado legisle de otra manera sobre el acceso a las drogas para que deje de ser una fuente de delitos y un gran negocio para las mafias. Se debería conseguir que fuera “solo” un problema de salud, como pasa con el alcohol y el tabaco.

Convocamos a los medios a realizar una ruta por el Raval el sábado día 16 de marzo a las 10h. y visitar algunos de los edificios afectados para que puedan conocer la dimensión del cambio por boca de las vecinas y vecinos.


@accioraval