viernes, 21 de julio de 2017

"Si me dejaba manosear me pagaban más"


Elisavet Ticona tiene 37 años y es originaria de Santiago de Machaca, al oeste de Bolivia. A los 12 años se mudó a la ciudad de La Paz, donde trabajó en distintos sectores desde el servicio doméstico hasta la recogida de basura. Ahora es albañil. En la obra, Elisavet y otras compañeras se enfrentan a discriminación y acoso sexual por parte de sus compañeros varones. Ante esta situación, decidieron crear el primer Sindicato de Mujeres de la Construcción. Con este sindicato han encontrado un grupo de apoyo y aspiran a crear una confederación de mujeres trabajadoras.

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